En honor a todas las mujeres...
Me quedé en shock leyendo su historia. Motivada y conmovida al mismo tiempo de cómo ha trabajado por su sueño pero con una humildad increíble.
Intenté pensar en un mensaje que pudiera motivar a las niñas a seguir sus sueños, aunque parezcan imposibles a los demás, y creo que no hay mejor manera de transmitirlo que con el ejemplo, como Alyssa.
Cuántas veces, por miedo, nos hemos dicho a nosotras mismas que no es posible, o cuántas otras un comentario nos ha hecho cambiar la dirección de nuestros sueños. Y es que ¿por qué tenemos que tener la vida que nos imponen o que nos dicen que está bien? ¿Por qué no construir nuestro propio camino haciendo lo que queremos?
Y con esto me refiero a quitarnos todos los miedos, en especial al qué dirán. Porque no existe un sueño lo suficientemente grande como para limitarte a siquiera intentarlo.
Me intriga mucho saber qué educación o convicciones tuvo Alyssa que la llevaron a creer en sí misma, y en que podía hacer algo tan grande que marcará la historia de la humanidad. ¿Y qué pasaría si impulsamos a todas las mujeres y niñas a esto? A creer en sí mismas.
Empecemos por nosotras, por ser un ejemplo. Y no me refiero necesariamente a ir a Marte, pero sí a seguir nuestros sueños. Construyamos el estilo de vida que anhelamos tener, pero no solo económicamente hablando. ¿Qué libertades buscamos tener? ¿De tiempo? ¿De creencias? Hay que atrevernos a cuestionar nuestro camino, y definir si es el que nosotras decidimos o el que decidió alguien más.
Necesitamos actuar, aún con miedo. Creo que eso es lo mejor que podemos aportar a la sociedad. Y sobre todo no compararnos, porque eso crea rivalidad. Entender que cada quien tiene sus sueños y va a su propio ritmo.
Y aunque no se compara, para mí también fue complicado cuando empecé a entrenar box. No era muy bien visto. Me sentía como hombre, con mis guantes de box negros, con cero diseño… Y no le contaba a nadie, y eso que era lo que más amaba y me emocionaba de mi día.
Pero aún así, ¿por qué iba a detener mi idea de crear unos guantes de box que sí me gustaran, solo por comentarios de que era una tontería?
En fin, el punto es escucharnos y ser nosotras mismas. Preguntarnos si lo que estamos haciendo nos hace feliz. Porque somos libres de hacer lo que queramos; siempre y cuando no nos dañe a nosotras ni a los demás.